viernes, 22 de abril de 2016

Las Casas Presidenciales de Honduras

Las Casas Presidenciales

Desde la independencia, el antiguo edificio del ayuntamiento de Comayagua tomó la importancia necesaria al convertirse en la sede del Jefe de Estado.Fue allí donde las decisiones más importantes de naciente Estado de Honduras se tomaron durante los 60 años que Comayagua fue el centro político de más importancia en el país. De ese edificio, que se quemó y fue sustituido por otro que respeto en lo posible su apariencia, son los espejos que hoy dia pueden admirarse en el Salón de los Espejos de la Casa Rosada de Tegucigalpa, más conocida como la presidencial vieja. También en el Museo de Historia Republicana de Villa Roy puede admirarse una se las sillas de arrimo de la antigua casa de gobierno de Comayagua.

Mediante Decreto número 11 del 30 de octubre de 1880 en el gobierno del doctor Marco Aurelio Soto trasladó la capital de la República, de la antañona ciudad de Comayagua a la ciudad de Tegucigalpa. Las razones que se adujeron en los considerándonos del mencionado decreto, se limitaron a determinar que Tegucigalpa reunía una serie de condiciones que ameritaban el cambio de la sede del Poder Ejecutivo, incluyendo el funcionamiento de la Corte Suprema de Justicia, la Caja Real, la Universidad Nacional y los centros económicos más importantes que generaban el desarrollo nacional.

La decisión no fue bien recibida en los círculos sociales y en sectores políticas que adversaban al presidente Soto, pero las objeciones fueron desestimadas por la mayoría de los constituyentes que decretaron el traslado de la capital al poblado minero que durante la época colonial tomó importancia por el empeño y la actitud progresista de sus habitantes, “la Ciudad de las Canteras”, cuna de patricios como Francisco Morazán, José Trinidad Cabañas, Juan Lindo, José Trinidad Reyes y otros insignes varones, es desde 1880 la capital hondureña y jugando entre las serranías y los pasos de ríos y quebradas a transitado entre los siglos XIX y XX desafiando las irregularidades topográficas que la han convertido en una pintoresca ciudad.
 

La primera Casa Presidencial en Tegucigalpa era una edificación de madera que se encontraba al costado sur-occidental de la Plaza de la Merced, en la parte superior funcionaban las oficinas del Presidente, el despacho del Secretario General del Gobierno el doctor Ramón Rosa y otras dependencias del Ejecutivo. Este edificio para ser más exactos, se encontraba ubicado donde hoy está uno de los extremos de la planta baja del actual Palacio Legislativo. El presidente Soto, poseedor de un refinado gusto, engalanó los salones del edificio y acondicionó las habitaciones destinadas a oficinas gubernamentales. Durante todo el ejercicio de su gestión presidencial, esa fue la Casa del Gobierno que resultaba vulnerable para la seguridad del dignatario por los materiales con que fue construida. Sin embargo, el presidente Soto se mantuvo en el lugar hasta el día en que dejó el poder de la nación en el año 1883. 

En 1883 asciende al poder de la Nación el general Luis Bográn, hombre de ideas progresivas y en quien en su condición de secretario de la Asamblea Constituyente se había firmado el decreto 11 para trasladar la capital de Comayagua a Tegucigalpa. El general Bográn estimó que la Casa de Gobierno que había ocupado el doctor Soto como Casa Presidencial en Tegucigalpa no era adecuada y efectuó el traslado del inmueble a la derecha del Salón de Sesiones del Congreso Nacional, que estaba muy próximo al lugar y cuya edificación era de adobe y de piedra y con salones apropiados para las instalaciones de la sede del Ejecutivo.

En la nueva Casa de Gobierno se encontraba el despacho del mandatario, las oficinas de sus más cercanos colaboradores, habilitó en el extremo sur del Salón de Sesiones para el Congreso Nacional, oficinas y archivos de este Poder del Estado y en la parte inferior del desnivel que daba a la calle y que conducía al Puente Mallol lo destinó para la Escolta Presidencial, que años más tarde se transformó en la Escuela de Cabos y Sargentos.

Más espaciosa y mejor acondicionada facilitó en su interior la ubicación de un amplio salón de recepciones que fue bautizado como el Salón de los Retratos, engalanándose con las pinturas y las esfinges de los próceres, bellos cortinajes franceses, banderas, el Escudo Nacional y finas decoraciones.
 

En esta Casa de Gobierno ejercieron la titularidad del Poder Ejecutivo; Luis Bográn, Ponciano Leiva, Domingo Vásquez, Policarpo Paz Bonilla, Terencio Sierra, Manuel Bonilla, Miguel Dávila y el doctor Francisco Bertrand. Este último sin embargo, no terminó su ejercicio público en el inmueble: durante su gestión de 1913 a 1916 trasladó la casa de gobierno al edificio del Banco de Honduras, mismo en el que ya funcionaba la oficina de correos. 


Consciente de la necesidad de un edificio propio, en el mismo año se adquirió la propiedad de Don Jerónimo Zelaya por 40,000.00 pesos para su construcción, misma que se inició en el año de 1914.En el sitio en cuestión se encontraba anteriormente el Hotel Picadilly y antes había funcionado allí la legación de México; el predio se encontraba en la cima de una colina que colindaba al sur con el Puente Mallol y el Río Grande, desde allí podía visualizarse claramente la Calle Real hacia el sur, el cerro de Doña Juana Laínez y el cerro de El Berrinche, un punto estratégicamente militar en la ciudad, dadas las constantes montoneras políticas que asolaban el país.

Como apuntamos antes, durante la presidencia del doctor Francisco Bertrand se inició la construcción de la nueva Casa Presidencial. El diseño arquitectónico y los trabajos de construcción le fueron confiados al arquitecto italiano Augusto Bressani. La majestuosa Casa Presidencial construida por A. Bressani fue levantada sobre una colina a la margen derecha del Río Grande o Choluteca utilizando como material principal la piedra de las canteras Tegucigalpenses.




La obra concluyó a finales de 1919 y le correspondió al Presidente Rafael López Gutiérrez ser su primer ocupante en el año de 1920. Con un clásico estilo europeo la nueva Casa Presidencial contaba con dos plantas, amplios corredores, un patio central, torreones en sus cuatro extremos, un despacho Presidencial bajo una de las cúpulas, aposentos, oficinas en la planta baja, un salón de las recepciones que fue bautizado como el Salón Azúl, un recibidor o sala para las reuniones conocido como el Salón de los Espejos, dormitorios y patio para los efectivos militares y miembros de la Guardia de Honor y una sala para proyecciones cinematográficas.


Su techos estaban finamente decorados con cielos de yesos, madera y de planchas de metal, con lámparas de cristal y piezas de estatuas obtenidas en Italia, los pisos de mosaico de cemento (baldosas) fueron confeccionados en los talleres de Bellucci un italiano que fabricaba con estilos bien elaborados imitando las alfombras de los palacios de la Europa clásica.





             
Desde 1920 siendo presidente de la República el general López Gutiérrez la sede del Ejecutivo fue el Palacio construido por el arquitecto Bressani. El general Vicente Tosta, el doctor Miguel Paz Barahona, el doctor Vicente Mejía Colindres, el doctor y general Tiburcio Carias Andino, el doctor Juan Manuel Gálvez, el perito mercantil Julio Lozano Díaz, el triunvirato militar de 1956, el doctor Ramón Villeda Morales, el general Oswaldo López Orellano, el doctor Ramón Ernesto Cruz, el general Juan Alberto Melgar, el triunvirato militar de 1978, el general Policarpo Paz García, el doctor Roberto Suazo Córdoba , el ingeniero José Simón Azcona Hoyo y los dos primeros años del licenciado Rafael Leonardo Callejas tuvieron como sede el Ejecutivo esta bellísima construcción que ahora está destinada como sede del Archivo Nacional de Honduras. Poco a poco y con el paso de los años la Casa Presidencial se fue haciendo insuficiente para albergar a las dependencias de la Presidencia de la República sumándose al deterioro de la edificación que contaba con unos 72 años de servicio.

Su remodelación y las reparaciones eran urgentes y muy costosas por lo que tenían que adoptarse a una decisión de efectuar las mismas o trasladarlas a un lugar que resultara funcional para el Poder Ejecutivo.

En 1992 el entonces Presidente, Rafael Leonardo Callejas, decidió efectuar el cambio del edificio adoptando por utilizar un inmueble construido en el Centro Cívico Gubernamental de Miraflores y que en su momento fue destinado para la Secretaría Técnica de Planificación Económica.

En 1992 el presidente Callejas efectúa el cambio de la sede del Poder Ejecutivo y se traslada al edificio ubicado en las cercanías de la colonia Miraflores. La nueva Casa Presidencial es más espaciosa, aunque con limitaciones estructurales. Los seis pisos del inmueble son acondicionados con nuevas oficinas para los designados presidenciales, asesores, la pagaduría, la oficina de Información y Prensa, la Secretaría Privada, cafetería, un salón de eventos especiales, la sala de Consejo de Ministros y otras dependencias presidenciales.

Al finalizar su período presidencial en 1994 el Presidente Callejas entregó las instalaciones al presidente Carlos Roberto Reina Idiáquez, quien la ocupó durante todo su termino constitucional que finalizó en enero de 1998, a pesar que las modificaciones que se hicieron al edificio, que originalmente estaba destinado para SECPLAN, no reunía las condiciones de funcionabilidad propias de un Palacio Presidencial.

 Considerando lo anterior, el Presidente electo en 1997, Carlos Roberto Flores, tuvo la idea de cambiar de sede a un lugar que ofrecía mejores condiciones y antes de su toma de posesión dio instrucciones entonces para iniciar los trabajos para trasladar la Casa de Gobierno al Palacio "José Cecilio del Valle", que servía hasta entonces como sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.

miércoles, 6 de abril de 2016

La guerra de los curas



La guerra de los curas

La guerra de los curas fue un episodio histórico oscuro sucedido entre la política, el clero y la sociedad hondureña a mediados del siglo XIX.

Antecedentes
Desde que el Licenciado don Dionisio de Herrera asumió como primer Jefe de Estado de Honduras, encontró varios obstáculos por parte de la Iglesia, para poder efectuar una buena administración, su mayor oponente fue el Obispo fray José Nicolás Irías Midence Provisor de la Diócesis de Comayagua y quien se postulaba para ascender al solio arzobispal. Irías Midence, excomulgaría a Herrera y al no resultar electo Arzobispo, salió del territorio hondureño. El descontento se generalizaba en Honduras, entre los partidarios conservadores y los de ideologías neoliberales y clérigos.

Siendo Presidente de la Asamblea Legislativa el Presbítero Francisco Antonio Márquez, (hermano del General José Antonio Márquez) fue el encargado de introducir una ley con la cual la que reformaba las situaciones de jerarquía entre estado y la iglesia, suprimiéndose diezmos, se expropiaron terrenos que pasaron a ser para el estado, se aprobó la unión mediante un matrimonio civil y la educación pasaría a ser laica.

Habiéndose suscrito el “Tratado Lennox Wike-Cruz” en 1859 se concedió libertad de cultos en Las Islas de la Bahía, posteriormente declaradas parte del territorio hondureño junto con la Mosquitia mediante Decreto emitido el 22 de abril de 1861 y sucedida una guerra entre Gran Bretaña-Honduras. Este punto contradecía a lo expuesto en la Constitución de Honduras de 1848 en contra de que el catolicismo era la religión del estado. Por consiguiente, el Vicario del Obispado de Honduras, Miguel del Cid se manifestó su descontento viajo a la capital y solicitó a la Cámara de Diputados que se derogara dicho tratado, acto seguido se dirigió al Presidente del ejecutivo en 1859, con sendas protestas ante tal resolución.

El sacerdote de Yocón, Paulino Rodríguez, enviado por el Vicario Delcid, partió a Olancho, allá se unió al sastre manuel cerrato y a Tomás Arias, con el fin de sublevar a la gente contra el gobierno central, Rodríguez llevaba consigo un impreso que repartió entre los ciudadanos y que en una de sus partes manifestaba:

"Hondureños: traed a la vista los hechos, recordad las ideas que se dejo palpar el año de 1857 con la toma de los diezmos que a mano armada, diré así, fueron usurpados por él, y ¿quién era entonces el mandatario? ¿No es el mismo que hoy concede en el territorio de Honduras, libertad de cultos? ¿No es el mismo que ha hecho arrebatadamente sobre las posesiones y dominio de la Iglesia, como son los edificios destinados al servicio de ésta? Recordad la infausta muerte del celoso Obispo de esta Diócesis Dr. don Hipólito Casiano Flores (Q.E.P.D.) ¿Quién puso fin a sus preciosos días? ¿Quién término el celo y amor con que ilustre prelado nos apacentaba? ¿No es el mismo que con furia infernal persigue hoy al sucesor del finado Obispo, presa de este malvado, y al que le contesta con sólo injuriarle: recurso que apela el ignorante y criminal.1 "

La rebelión
Al año siguiente, 1860 el Vicario del Cid asentado en La Paz, convoco al pueblo en una “Pastoral contra el Gobierno hondureño” de sus retóricas se formularon cargos y delitos además de la proliferación de la francmasonería y la política, por los cuales alborotaba a la población, en fecha 26 de diciembre de 1860 el Vicario del Cid situado en San Antonio, excomulgo al presidente de turno General José Santos Guardiola acto que replico el gobierno en fecha 5 de enero de 1861 ordenando la expulsión del territorio nacional del Vicario Miguel del Cid, quedando como suplente Fray José Nicolás Irías Midence, que había regresado de su exilio. Del Cid, al saber de las órdenes gubernamentales procedió a mover a varios de sus allegados para realizar protestas y marchas en contra del gobierno, primeramente se organizaron en la ciudad de Nacaome, un buen grupo de civiles al mando del presbítero Yanuario Reyes quienes efectuaron movimientos hostiles, saqueo y vandalismo, que al querer ser desmontado por las fuerzas gubernamentales, los rebeldes se atrincheraron en la Iglesia de la localidad, ocasionando una pequeña batalla.

En el occidente de Honduras, el Presbítero Nicolás Madrid al mando de otro grupo tomo la ciudad de Gracias (Lempira).

En el sur oeste, en la ciudad de La Paz, el Presbítero Néstor Grau falló en su intento por invadir las ciudades de Santa Ana y Opatoro.

Por su parte, la ciudad de Choluteca cedió a las tropas organizadas al mando del Cura Ramón Villalobos y secundado por el Coronel Felipe Espinoza de nacionalidad salvadoreña.

En la localidad de La Virtud el encontronazo entre las fuerzas del pueblo y seguidamente las gubernamentales al mando del Coronel Venancio Pineda y de los invasores rebeldes al mando del cura Jerónimo Palma y el cura Lorenzo Hernández.

En la villa de Goascorán las fuerzas pacifistas al mando del Coronel Samuel Cáceres derrotaron a los rebeldes, pero estos se reorganizaron y marcharon hasta El Salvador donde recibieron apoyo del General salvadoreño Francisco Lope.

El 22 de junio de 1861 era designado como Obispo de Honduras a Fray Juan Félix de Jesús Zepeda y Zepeda, quien logró acabar con las violentas revueltas y apaciguar a la población.

Consecuencias
La Guerra de los Padres, concluyo cuando las tropas gubernamentales pusieron orden entre los rebeldes y el encarcelamiento de los cabecillas. Dejó dividida al pueblo hondureño entre la opinión popular y la política la cual repercutió en los planes administrativos del General Guardiola y de los gobiernos futuros.

No se sabe con exactitud el número de personas que fueron víctimas de este suceso.

En enero de 1861 Según Decreto gubernamental las propiedades del Vicario Miguel Delcid fueron confiscadas y rematadas, lo mismo se hizo con las propiedades del cura Néstor Graú (Grand).2
El 9 de julio de 1861 se firmó una “Acto de Concordato” con la Santa Sede entre el enviado por el gobierno de Honduras, a su embajador Carlos Gutiérrez y el Cardenal Giacomo Antonelli, Secretario de Estado y representante del papa Pio IX sobre los hechos sucedidos, asimismo a Guardiola se levantaría su excomunión. Quizás, por este hecho y el descontento de la población fuere asesinado el 11 de enero de 1862, por su propia guardia presidencial al mando del Mayor de plaza Pablo Agurcia.

Fuentes
1.      Un sacerdote de esta Diócesis. Impreso en Nicaragua por el Obispo Miguel Delcid, en 1860
2.      Pérez Chávez, Porfirio. Magnicidio hondureño, 2006. (Páginas 65 y 67)

Bibliografía
  • Becerra, Longino. “Evolución Histórica de Honduras”, Editorial Baktun, Tegucigalpa, Honduras, 2005. ISBN 99926-19-48-1, ISBN 978-99926-19-48-3.
  • Cronología histórica de Honduras [1]
  • Yankelevich, Pablo. "Textos de la historia de Centroamérica y el Caribe", Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, Universidad de Guadalajara, México. Editorial Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, 1990; ISBN 968-6382-05-4, ISBN 978-968-6382-05-1.

lunes, 16 de noviembre de 2015

A 100 años del inicio de la Primera Guerra Mundial

A 100 años del inicio de la Primera Guerra Mundial
Recopilación original de Edgar Soriano Ortiz.

 Entre  1914 y 1918 Europa fue surcada por trincheras donde la muerte se volvió  la única salida para millones de personas en los frentes de batalla y en las ciudades donde los intereses socio- económicos estaban en disputa.

Honduras estaba gobernada por el  manuelismo, facción heredera del General Manuel Bonilla (fallecido en 1913), al momento de la guerra los periódicos informaban de un conflicto lejano, sus fuentes eran los consulados inglés y el alemán, incluso algunos medios como el de Paulino Valladares, El Cronista, quien abría espacios para reportes de empresarios  poderosos e influyentes comerciantes como Siercke de la zona sur y central del territorio.

Aunque se mantuvo diversas opiniones en relación a la guerra europea, el 29 de octubre de 1914, Paulino Valladares, por ejemplo, llamaba a la tolerancia sobre las diversas notas publicadas en su medio y evidenciaba algunas simpatías por Alemania. Por otro lado muchos intelectuales como el apoyaban la Liga  de la Defensa Nacional Centroamericana, que se oponía a la avanzada geopolítica estadounidense en el istmo.  Sin embargo las diferencias a favor de Alemania cambiaron tras la declaratoria de Guerra de los Estados Unidos a Alemania en 1917, debido a que el gobierno de Honduras fue presionado fuertemente para que declarar la guerra e interviniera en los bienes y acciones de los ricos comerciantes alemanes. Inicialmente el gobierno de Honduras solo rompió relaciones diplomáticas en mayo de 1917, seria de los últimos gobiernos de Centroamérica en declarar la guerra, el 19 de Julio de 1918.

El momento más visible en que el tema de la Gran Guerra estuvo en la opinión mediática y política nacional fue a principios de 1919, cuando la fractura del manuelismo tomo aires confrontativos y cuando la facción liberal que impulsaba la candidatura de Rafael López Gutiérrez (Pacán) entro en escena por el control político. El gobierno del presidente Bertrand impulsaba la candidatura del médico Nazario Soriano. Las mutuas acusaciones de germanófilos o sea de simpatizantes de los alemanes ocupo los espacios en la prensa nacional. El gobierno de Bertrand acusaba a la oposición liberal Rafaelita de intentar fallidamente en el congreso derogar el Estado de Sitio aprobado después de la declaratoria de Guerra contra los Imperios Centrales.

 Pero la guerra que le toco vivir a los habitantes de Honduras fue la guerra civil de mediados de 1919, justo cuando en Europa se firmaban los tratados de paz en Versalles. La guerra desarticuló las filas del manuelismo y Rafael López Gutiérrez(Pacán) saco provecho hacienda su injerencia para tener de su lado a los caudillos políticos de aquella época.

El presidente hondureño Francisco Bertrand siguió el ejemplo de los Estados Unidos y rompió relaciones al mismo tiempo Nicaragua hizo. En 19 julio de 1918 se convirtió en la última nación en el mundo para declarar la guerra. Esta simpatía por los Estados Unidos antagoniza el gran número de alemanes que vivían en Honduras y en 1919 se tomó represalias mediante el apoyo a sus enemigos políticos en derrocarlo. (http://www.worldwar1.com/sfla.htm), http://www.firstworldwar.com/features/declarationsofwar.htm.

https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gifHonduras rompe relaciones diplomáticas con Alemania el 17 mayo 1917 (http://www.1914-1918.net/chronology/1917_may.html). Pero lo que realmente trajo una ola de inmigrantes-a todo el continente americano-fue la Primera Guerra Mundial, el colapso del Imperio Otomano y el retraso de la unidad árabe por la independencia del dominio colonial. "Muchos de nuestros padres y abuelos en Palestina ahorraban su dinero para ir a Estados Unidos", dice Saybe. "Compraron boletos de tercera clase, que eran todo lo que podían permitirse. No eran demasiado inteligentes geográficamente. La primera parada era o el Caribe o América Central.  (The Arabs of Honduras Written by Larry Luxner in http://www.saudiaramcoworld.com/issue/200104/the.arabs.of.honduras.htm)
Los países centroamericanos y del Caribe desarrollaron lentamente a en primer lugar, en comparación con el resto de América Latina, pero la "primera globalización" parece haber sido bueno para ellos y ganaron posición en términos de crecimiento de las exportaciones por habitante en la región. la primera Guerra Mundial, el colapso de la globalización, y la recuperación de la posguerra representado un contexto más favorable para los grandes países de la cono sur. Como consecuencia de ello, a finales del período las cosas parecen estar volviendo al punto de partida: tras el fin de la globalización países pequeños cayeron de nuevo a su posición anterior (La Geografía Guerra y carbón comercial Primer Mundo en América Latina y el Caribe, 1890-1930, by Marc Badia-Miró and Anna Carreras-Marín)

La primera guerra mundial tuvo efectos negativos para Honduras, para 1914 el precio de la banana empezó a caer y como adición la guerra en general redujo la exportación de los productos de agricultura, la entrada de USA en 1917 a la guerra obligo a estos usar todos los barcos de empresas privadas en el esfuerzo para ganar el conflicto, haciendo productos de agricultura escasos, esta escasees de bienes agrícolas trajo la inflación mundial y el decline del comercio redujo los ingresos de los gobiernos por tarifas de importación-exportación, las compañías bananeras sin embargo continuaron prosperando, solo La Standard Fruit Company reporta una ganancia de U$ 2.500.000.00 en 1917 y a pesar de todos los problemas económicos del pais, Honduras apoyo USA en el conflicto, declarándole la guerra a Alemania. (angelfire http://www.angelfire.com/ca5/mas/maya/heren/c0502.html)(The expanded role of the United states in http://countrystudies.us/honduras/16.htm.)
FRANCISCO BOGRAN BARAHONA (1919-1920) El 4 de abril de 1919, el pueblo de Honduras fue convocado a elecciones generales para elegir el Presidente y Vicepresidente. Las condiciones de la Primera Guerra Mundial tenía repercusiones porque  el Estado de Sitio no se había levantado en las principales ciudades. Para continuar en el control  de la Administración pública, el Presidente Francisco Bertrand intentó imponer la candidatura del doctor Nazario Soriano.
Juan Pablo Wainrigth cuando sale de la cárcel en San Francisco, estalla la Primera Guerra Mundial, y se engancha en las filas de las tropas del ejército de Canadá, próximas a entrar en acción. Por su valor y bravura es ascendido a sargento y luego a teniente. Sale ileso de la gran contienda y es condecorado con medallas de oro y plata. (Juan Pablo Wainwright pionero del movimiento revolucionario hondureño en http://todo.honduraslaboral.org/leer.php/1698)

Honduras defiende al Kaiser Guillermo II en base al derecho internacional.



Una Actitud de Postguerra.
En el gobierno del doctor Francisco Bertrand (1919) nombro al doctor Policarpo Bonilla como representante de Honduras en las Conferencias de Paz de Versalles( Paris), donde tuvo una actuación destacada , por la originalidad jurídica de su planteamiento y por el hecho de representar a un país pobre y desconocido.


La voz de la justicia y la conciencia se levantó en discurso memorable cuyo texto dice:
"La delegación de Honduras tiene la pena de expresar una opinión contraria a la que ha sido sostenida por los eminentes jurisconsultos que han redactado el proyecto de artículo del establecimiento de las reglas para deducir las responsabilidades de la guerra. Al asumir esta actitud la Delegación cumple un deber de respeto a los principios de la justicia universal adoptados en la Constitución de su país."

"La legislación escrita de todos los países civilizados ha consagrado el principio incontestable de derecho internacional, que nadie puede ser juzgado ni castigado por delito que no haya sido previa y expresamente definido y penado por la ley".

 "La Delegación de Honduras considera improcedente el juicio de su majestad Guillermo II de Hohenzollern, ex emperador alemán (1919), sujeto a acusación por el artículo I del proyecto que se discute. Para hacerlo no hay en verdad ninguna ley ni precedente internacional. Un Jefe de Estado no es responsable sino ante su propio pueblo: este solo puede juzgarlo y condenarlo conforme a las leyes regularmente establecidas."

No habiéndolas, habría justicia en juzgar y condenar al pueblo alemán en masa , que ha seguido y tolerado los actos de sus gobernantes, pero esta condenación no puede ser efectiva sino en la forma que la Conferencia ha conseguido para conseguirlo : imponiendo al pueblo alemán una indemnización o reparación de todos los daños causados en una guerra injusta y cruel a que se dejó arrastrar".

"En consecuencia, creemos tampoco hay derecho para exigir del Gobierno de los Países Bajos la extradición del que fue el Emperador Alemán y como no sabemos que exista en Holanda y una o varias de las potencias aliadas y asociadas, un tratado de extradición que comprenda el caso, es nuestra convicción que Holanda no podrá acordar lo que se le pide sin violar sus propias leyes."

"El proyecto que tenemos ante nosotros, se trata de juzgar y condenar a toda persona contra la cual se puede deducir una responsabilidad cualquiera por sus actos en violación de las leyes y costumbres de la guerra: el juicio tendría lugar ante los tribunales militares y seria conforme con las leyes militares del país aliado o asociado a que pertenezca el ofendido".

Tomado y recopilado del libro: " Las Ideas Políticas en Honduras"(Varios autores).
Paginas: 249-250.