miércoles, 2 de octubre de 2013

Desde el pasado para nuestro presente...



LA FEDERACIÓN CENTROAMERICANA

En 1823, una vez fracasado el Imperio Mexicano, el Congreso, reunido en Guatemala, proclamó la independencia absoluta de Centro América, que, bajo el lema "DIOS, UNIÓN Y LIBERTAD", unía las cinco provincias en una República Federal, cuyo primer Presidente fue el salvadoreño Manuel José Arce, que favorecía los intereses de los principales comerciantes del extinto Reino de Guatemala, los Aycinena y los Valle.
Su establecimiento significó el triunfo de los liberales y de los ideales republicanos y progresistas; sin embargo, la vida de esta República fue difícil desde el principio ya que nació endeudada: ya para el 15 de septiembre de 1821 se debían 3,138,451 pesos incluyendo un adelanto de un millón de pesos de la Casa de la Moneda que debían ser reintegrados; en 1831, la deuda federal engrosada por la deuda externa ascendía a 4,748,966 pesos.
El caos financiero acompañó la constitución de la república por lo que inicia con un poder débil y en crisis permanente, cuya existencia administrativa dependió de préstamos que en una década endeudaron al país en más del 50%. Francisco Morazán, caudillo hondureño, electo presidente en 1830, se propuso fortalecer la Federación, pero con métodos que crearon repudio dentro de los estados y enfrentamientos, sobre todo con los sectores más conservadores.
Debido a que la guerra de independencia fue de México y Centro América se ve libre accidentalmente, es claro que antes de la independencia no hay guerra sino hasta después, cuando las diferencias entre las oligarquías locales, empiezan a hacer más notorias durante el proceso de creación del país, en donde claramente aflora una Guatemala impositiva y cuatro provincias en contra de cualquier poder impositivo; si algo los mantuvo unidos durante los primeros 10 años de vida independiente fue la desconfianza hacia otras naciones.

Los criollos no fueron capaces de retener el poder político por la falta de una experiencia práctica en asuntos políticos: hay dos tipos de político en la Centroamérica de 1821, por una parte, los funcionarios que obedecen ordenes de México o España y que, en ningún momento tienen la posibilidad de tomar decisiones por sí mismos, lo que nos deja un funcionario sin habilidades de liderazgo; por otra parte, los políticos literatos, personas que han leído lo último de la ilustración y teóricamente tienen ideas muy claras pero que no las han aplicado a la realidad Centroamericana, conservando de esta manera una especie de utopía liberal. De ninguno de los dos, puede esperarse que tenga clara la responsabilidad política a la que se iban a enfrentar; el poder político entonces se pierde al enfocarse únicamente en los problemas personales de acceso al poder.

Los sentimientos localistas no eran basados en una identificación de país sino que consistieron, básicamente, en la necesidad de mermar el poder Guatemalteco y potenciar el poder de los grupos más pequeños en las provincias Centroamericanas. Lo que propone entonces, un regionalismo atomizado, la existencia de la nación alrededor de las personas más influyentes en cada una de las provincias.

¿Cuáles eran las raíces de los dos poderes federales? La raíz de cada uno de los poderes federales debe buscarse entre los criollos, españoles y a su vez en fuero eclesiástico: por la forma en cómo se declara la independencia del 15 de septiembre de 1821 los grupos que ostentaban el poder continúan ejerciéndolo de tal manera que mientras México claramente buscó formar una monarquía parlamentaria (aunque después se volvió República Federal), el antiguo Reino de Guatemala en aras de disimular la continuidad del orden colonial en una nueva monarquía decidió disfrazarla de república federal, sin ningún basamento jurídico sino más bien en la necesidad de emular a otras naciones que si iniciaron correctamente su proceso de construcción de país (Ejemplo: USA)

La gran dificultad del nuevo país centroamericano consistió en hacer funcionar armónicamente un poder federal y cinco voluntades estatales. Por ello,  la constitución federal es una transacción entre el federalismo y el estatismo. Se copia el régimen federal adecuándolo a las necesidades de las oligarquías locales del momento, por esta razón, la primera constitución más que estar plagada de contradicciones (creación de un senado federal y un órgano legislativo local…Un presidente federal y un jefe de estado independiente por cada una de las provincias), nos ejemplifica claramente como los distintos grupos negociaron a través de ella, los alcances y limitaciones que permitirían a todos ellos co-existir. Es tan fuerte este sentimiento que, aún en la constitución de Honduras de 1982 se encuentran este tipo de contradicciones (ver artículos 2 y 3 de la Constitución de Honduras de 1980).

viernes, 27 de septiembre de 2013

Aviación

  INICIO DEL TRANSPORTE AÉREO EN HONDURAS

Dominicales La Tribuna  26 mayo, 2013 - 12:06 PM
foto-1
Dentro del desarrollo como parte del contexto moderno, se destaca la  transportación masiva de personas por actividades de recreación por medio de la vía aérea, la cual inicia en Honduras el 3 de enero de 1927, día histórico ya que registra el arribo al aeropuerto Toncontín del As de la aviación mundial Charles Lindberg, por una estadía de tres días. Meses después llega el As de la aviación Mejicana Roberto Fierro, quién realiza un vuelo entre Méjico y La Habana-Cuba; así como el Coronel Jacinto Roque Rodríguez, As de la aviación de Guatemala, en un viaje de buena voluntad.
También, allí realiza sus primeros vuelos el Capitán José R. Aguilar, conocido como “El Loco Aguilar, Orejitas”, siendo el primer Hondureño en volar en Honduras. Para 1930 abre servicio de transporte aéreo la Compañía Aérea Hondureña “Bellanca y Tela”, con servicio regular para San Pedro Sula y Tela, los días martes y sábado. Servicio regular de San Pedro Sula y Tela los días lunes y viernes. Viajes expresos para algunos lugares del país y para las repúblicas vecinas, mediante arreglos especiales, con oficinas en Tela, San Pedro Sula y Tegucigalpa.
foto-2Para finales de 1931, nace la compañía “TACA”, al mando del Capitán Lowell Yerex, teniendo sus oficinas y hangares principales en Toncontín. Luego llega “PAN-AMERICAN”, quién deja su base de hidroaviones en San Lorenzo, Valle, para aterrizar con sus aeronaves en Toncontín. En el año de 1930, TACA fue fundada como la compañia Transportes Aéreos Centroamericanos (TACA) en la ciudad de Tegucigalpa, república de Honduras , por el capitán de origen neozelandés Lowell Yerex, como una empresa de servicio mixto (pasajeros y carga). TACA inició operaciones con un avión Stinson monomotor. Sus rutas llegaron a cubrir todo el territorio nacional y sus aeronaves ostentaban la matrícula mexicana XH para ser cambiada posteriormente por HR.
foto-3En 1945 Yerex abandonó la empresa y se traslado su sede a la república de El Salvador lugar donde se modernizo y expandió hasta estas fechas, la empresa constituyó grupos de inversión en otros países de Latinoamérica para posteriormente ser vendidos a las aerolíneas nacionales, en el caso de Honduras TACA fue vendida a SAHSA. Más tarde TACA se organizó como una empresa de carácter internacional teniendo su única sede en San Salvador y bajo el nombre de TACA International. Luego entre 1989 y 1995, TACA desarrolló una alianza estratégica con Aviateca y Nica, aerolíneas de Guatemala y Nicaragua, consolidándose en Grupo TACA, al mismo tiempo que la aerolínea SAHSA desaparecía por razones de administración.
Por más de 76 años, TACA funcionó como la aerolínea de bandera de El Salvador, hasta que en los años 90, TACA compró la mayoría de acciones de las otras aerolíneas centroamericanas para posteriormente formar Grupo TACA. El nombre “TACA” se origina como Transportes Aéreos de Centro América que fue modificado a Transportes Aéreos del Continente Americano.
La familia Kriete de El Salvador es dueña y accionista mayoritaria del Grupo TACA, Avianca es dueño desde 2009 del 10% de las acciones de TACA Int. Airlines, lo que convierte a Avianca en el dueño del 70% de AviancaTaca.
También surgen nuevas empresas de transporte aéreo de pasajeros como la “DEAN”, “HONDURAS AVIACIÓN COMERCIAL”, “TRANSPORTES AEREOS HONDUREÑOS”, “COMPAÑÍA AEREA NACIONAL COLECTIVA” de Luís Alonso Fiallos quién también volaba para diferentes aerolíneas, “VIAS AEREAS NACIONALES”, “LINEA AEREA DE SULA”, “AVIACIÓN COMERCIAL”, “MORGAN AIRLINES”, “COMPAÑÍA AEREA HONDUREÑA”, “SICA”, “TOME ULUA”, y “CONDOR AIRWAYS”.
foto-4El tráfico aéreo para entonces es bastante fluido asistido con la llegada de aviones cuatrimotores DC-4 de “PAN-AMERICAN”, las operaciones de “SAHSA” fundada en 1945, “ANHSA”, y luego “TAN Airlines” e “INCA” de Nicaragua. Después, ya en la década de los 1950, Toncontín también recibe la llegada de aviones “CONVAIR 240” de “PAN-AMERICAN” en vuelos a Centro América, Méjico, y Estados Unidos, y la “TACA” que opera con los “VISCOUNT” turbo-hélice. “SAHSA vuela con aviones DC-6 y después con los “LOCKHEED ELECTRA” sirviendo Toncontín como su base principal. En 1974, “TAN Airlines” inaugura los vuelos a Miami con un avión jet “BOEING 737” y meses después “SAHSA” hace lo suyo con la llegada de un avión nuevo de fábrica “BOEING 737” pero continua volando con una flota de “CONVAIR 340, 440, y 580”, así como con “DC-3”. Por su parte,”LANSA” de La Ceiba opera con DC-3, “AEROSERVICIOS” con avionetas “PIPER AZTEC y APACHE” y un cuatrimotor “DeHAVILLAND HERON”, la F.A.H. opera de Toncontín con aviones “DC-4, C-47, DC-6, CORSARIOS, AT-6, y T-28”, y también empieza a operar “AVIATECA” de Guatemala con DC-6.

sábado, 3 de agosto de 2013

Historia del indio del Billete de Un Lempira

Reconocimiento a la historia en la moneda nacional


Billete de un lempira de 1974.
Billete de un lempira de 1974.

Por: Esther Alexandra Garwer
Hacia 1926 Honduras había sido invadida por monedas de plata de diferentes países de América, que vinieron a formar parte de nuestro numerario circulante, resultando con esto que en el país corrían monedas que habían sido desplazadas de otras partes del mundo, y prácticamente no teníamos moneda propia. Por tal razón el Poder Ejecutivo, deseoso de establecer la uniformidad del sistema monetario del país, presento al congreso nacional en el mes de marzo de 1926 un proyecto decreto tendiente a corregir tal anomalía. Para que estudiara el mencionado proyecto, la asamblea nombro una comisión especial integrada por los diputados Plutarco muñoz, Paulino valladares, Donato Díaz Medina, y Salvador Orellana

Don Pedro Amaya en un proyecto que elaboró hace algún tiempo, pedía que el nombre de la moneda fuera Morazán, y ese nombre debe aceptarse, pues Morazán es el símbolo dela independencia y de la libertad. Castañeda dijo que debe darse un nombre a la moneda que sintetice nuestra autonomía y nuestro pasado. Confiesa que admira a Morazán como el genio de la guerra en centro América y como el símbolo de la unión hecha, y desgraciadamente para él se rompió en sus manos.

Fotografía del recluta que sirvió de modelo para la nueva imagen de Lempira en los billetes. (Cortesía BCH)
Fotografía del recluta que sirvió de modelo para la nueva imagen de Lempira en los billetes. (Cortesía BCH)

El general Morazán fue uno de nuestro guerrilleros y no fue más por eso, que el representante de nuestros bochinches intestinos. No brillo su talento de estadística y solo fulguro su espada, como un genio de la guerra. Lempira fue guerrero, aquel indígena defendía nuestra autonomía y sin que uno sea más que el otro, hace moción para que el nombre de la moneda sea LEMPIRA. La creación de nuestra unidad monetaria, el Lempira, data del 3 de abril de 1926 y due puesta en circulación en la década de 1930.

El Lempira, cuyo código ISO 4217 es HNL, se convirtió en la unidad monetaria de Honduras mediante decreto emitido con fecha 9 de marzo de 1931 “denominando con el nombre de Lempira a la unidad de la moneda nacional de Honduras”. Se divide en 100 centavos y el organismo responsable de la emisión del mismo es el Banco Central de Honduras. Circulan monedas de 5 y 10 centavos (aleación de cobre y zinc) y 20 y 50 centavos (aleación de acero y níquel). Circulaban monedas de 1 y 2 centavos (fabricadas con una aleación de acero y cobre). Por lo que respecta al papel moneda, circulan billetes de 1, 2, 5, 10, 20, 50 y 100 lempiras. También circulan billetes de 500 lempiras, que son de color violáceo y tienen la cara de Ramón Rosa en el frente.

Pero hay una historia relacionada con el billete. Desde las bambas (monedas de 0.900 de plata) el indio utilizado en las monedas hondureñas era un indio norteamericano con plumas y cara cuadrada. En los años 70 dicha imagen fue cuestionada por los antropólogos e historiadores, debido a que nuestros nativos americanos no usaban plumas en su cabeza, excepto los altos dignatarios y gobernantes que utilizaban un tocado con plumas. Es por ello que el Banco Central de Honduras, decidió rescatar la historia al darle a la raza lenca, quienes tuvieron el mérito de hacerle frente al español y a quienes Elempira pertenecía por ser miembro de la tribu, el reconocimiento merecido en la impresión de monedas y billetes. Para ello, había que buscar a un lenca que sirviera de modelo para la imagen de Elempira.

Manuel Castillo Girón fue el fotógrafo que captó las imágenes de los billetes que 1 Lempira de 1974 y el de 2 Lempiras de 1976, en el blog Billetes de mi país encontramos la narración de Gilberto Izcoa, de la Asociación Numismática de Honduras quién lo visitó en 2009 y entrevistó a este personaje: “los apellidos me sonaron bastante otoreños por lo que decidí llamar por teléfono a mi madre que nació en Jesús de Otoro, Intibucá, para preguntarle si sabía algo de algún paisano con estos apellidos, mi mamá me dijo “Claro que se quien es: ! es Samuelito el hermano de lita y Manuelito Castillo Girón!”. Inmediatamente le pregunté a mi mamá si podía ponerme en contacto con él. Veinte minutos después mi madre me devolvió la llamada y me dijo; “Dice Samuelito que le llamés”. Inmediatamente contacté a Don Samuel y acordamos que nos veríamos en su casa en Tegucigalpa”.

Samuel Castillo Girón, el fotógrafo que tomó la imagen del recluta que sirvió de modelo para el “nuevo indio” del BCH (Cortesía Asociación Numismática de Honduras lo visitó en 2009 y deja constancia en  billetesdehonduras.blogspot.com/)
Samuel Castillo Girón, el fotógrafo que tomó la imagen del recluta que sirvió de modelo para el “nuevo indio” del BCH (Cortesía Asociación Numismática de Honduras lo visitó en 2009 y deja constancia en billetesdehonduras.blogspot.com/)

En la entrevista Don Samuel Castillo Girón, comentó que por muchos años trabajó para el Banco Central de Honduras como auditor y que ya estaba jubilado. Hombre lúcido para su edad, ameno para tratar temas de historia, extenso para dar las explicaciones de los hechos que refiere, me aclaró de donde venía lo de su seudonimo de Teófilo Canzice.

Hasta 1968, el Banco Central de Honduras (BCH) mantuvo en sus billetes de un lempira la efigie de un “indio” caracterizado por una pluma en su cabeza. Después tocaron el tema de la historia de cómo había retratado al recluta que aparece desde 1974 en los billetes de 1 Lempira y relató cómo pasó por varias barracas hasta encontrar a un muchacho de rasgos lencas que sustituiría al Cacique Lempira que aparecía emplumado desde los tiempos de Banco de Honduras y luego en los del Banco Central de Honduras.

Fue en 1974 cuando el “indio” ya aparece desplumado  por primera vez. El rostro del nuevo lempira se realizó a partir de la fotografía tomada por Samuel Castillo Girón. Él tomó la foto y la casa emisora Thomas de la Rue & Company Limited se encargó de editarla tal como ahora aparece. Este hombre, originario de Jesús de Otoro, Intibucá, laboraba para ese entonces como auditor en el BCH. Lamentablemente, el nombre del recluta con rasgos lencas que posó se desconoce y tocará ahora a los historiadores, encontrar al mismo para así tener completa la historia del indio desplumado. Por el momento solo nos resta observar con orgullo que se le reconoció un espacio a la historia nacional, a la verdadera, reconociendo el origen lenca del héroe y recordándonos que todavía están entre nosotros los verdaderos dueños de Honduras.

Fuentes:
1.    Historia de Honduras.hn
2.    http://billetesdehonduras.blogspot.com/2010/03/samuel-castillo-giron-el-otoreno-que-le.html
3.    http://www.laprensa.hn/Secciones-Principales/Vivir/Cultura/Lempira-81-anos-en-la-moneda-de-Honduras#.UfHmqaxq2So

U-BOATS ALEMANES CERCA DE HONDURAS

 U-BOATS ALEMANES CERCA DE HONDURAS


Por: Rolando Zelaya y Ferrera.
El Presidente Carías, bajo iniciativa del Alto Mando Aliado, ordenó a la FAH iniciar una campaña de patrullajes diarios en busca de submarinos del Eje que estaban operando en aguas de la costa norte hondureña con el fin de hundir los barcos mercantes que transportaban las materias primas de Latinoamérica a los puertos norteamericanos del Golfo de México y se volvió prioritaria esta operación al conocerse de varios hundimientos por submarinos enemigos, de los primeros barcos con bandera hondureña en el Mar Caribe como parte de la una operación enemiga conocida en alemán como “Paukenschlag” (A tambor batiente o golpe de timbal) (1). Todo esto como parte de la operación alemana Neuland (guerra submarina en el Caribe), concebida por el almirante Karl Döenitz y ejecutada por sus manadas de lobos, para interceptar los buques mercantes en el caribe (2).

Fotografia del SS Amapala. (Directorio Honduras 1930)
Fotografia del SS Amapala. (Directorio Honduras 1930)

Las actividades alemanas en el Caribe, tanto de submarinos como de espías, eran muy bien conocidas ( ). En Cozumel era del dominio público, decir que los nazis se abastecían de combustible en esa ínsula y que su principal contacto era un reconocido empresario. Hoy, gracias a la bitácora de guerra se sabe que de esos 23 submarinos, cinco eran naves “nodriza” y se encargaban del abastecimiento de combustible. Sin embargo, quizá la tradición oral local no esté tan equivocada con respecto a la existencia de aliados cozumeleños, pues de acuerdo con el libro “Mexicanos al Grito de Guerra” de Mario Moya Palencia, de 1992, los capitanes de los sumergibles, de vez en cuando, daban descanso a sus hombres para descansar en tierra y comer frutos de la región, además de charlar con sus “contactos”.

Otro cozumeleño, don Carlos Namur Aguilar, en ese entonces cónsul honorario de la República de Honduras, comentó que por aquellos años tuvo conocimiento de que cerca de Punta Herrero un submarino alemán había torpedeado un barco de carga inglés así como también en algún lugar de la Laguna de Caratasca en la costa hondureña (4). De hecho, las comunicaciones acerca de Honduras por parte de los submarinos alemanes fueron bajo el Código de comunicación Biskayakreuz (5). Enders (6) habla de un «puñado de submarinos alemanes», sin embargo fueron casi cien los que operaban en el Caribe, por lo general en oleadas de 5 a 12 submarinos.

La dimensión de la casi completa interrupción de los transportes vitales de petróleo y gasolina hacia Inglaterra y de los transportes de bauxita para la industria de aviación en Estados Unidos en 1942, generalmente no son mencionados, como tampoco la vulnerabilidad del sistema de transporte marítimo, concentrado en específicos focos estratégicos, los cuales fueron calificados por Donitz como «nodos de transporte marítimo” (7) y por los americanos como «killing areas». El comando alemán de la marina de guerra preparó la «Operación Tierra Nueva» concentrada en el área del Caribe. En la noche del 15 al 16 de febrero de 1942 tres submarinos atacaron en el lapso de tres horas en el Golfo de Venezuela, en Aruba y Curazao, hundiendo barcos y haciendo fuego sobre refinerías. En la tarde del 18 de febrero otro submarino atacó enfrente de la base de la marina estadounidense de Chaguaramas en Trinidad y en los días siguientes otros dos submarinos hundieron barcos al este de Trinidad y en la región Bahamas/ Cuba, complementado por acciones de submarinos italianos al norte y oriente del arco isleño del Caribe (8).

El período de febrero a diciembre de 1942 fue el más intenso de la Batalla del Caribe. En poco más de nueve meses los submarinos alemanes hundieron 263 buques mercantes con un total de 1,362,278  toneladas de registro bruto. Esta cifra es superior a la suma de los hundimientos ocurridos en mismo período en las rutas del Atlántico Norte, la costa Este de los Estados Unidos y zonas costeras de Canadá. Mientras tanto, los alemanes perdieron sólo 4 submarinos. En el mencionado lapso fueron hundidos, en aguas cercanas a Cuba, el buque mercante hondureño “Nicolás Cúneo” , el pesquero cubano “Lalita”  y los buques mercantes cubanos “Manzanillo” y “Santiago de Cuba”.

Korvettenkapitän  Harro Sacht, capitán del U-507 (Kriegsmarine Photo por medio de uboatarchive.net)
Korvettenkapitän Harro Sacht, capitán del U-507 (Kriegsmarine Photo por medio de uboatarchive.net)

Estos dos últimos hundimientos mencionados tuvieron lugar el mismo día, el 12 de agosto de 1942, frente a Key West, Florida, y en ellos perdieron la vida 31 marinos cubanos (9).  El 8 de mayo de 1942, el U-507 hundió el barco SS Ontario de 3,099 toneladas; el 16 de Mayo el SS Amapala  de 3,144 toneladas (10). A las 19:00 del 14 de mayo de 1942, el “Amapala” zarpó de Nueva Orleans y ancló en Pilottown alrededor de la 01:00 horas de la madrugada del 15 de mayo. A las 12:00 horas que dejó el fondeadero y atravesó el paso del sur de 13:30 horas. Cerca de 00:05 el 16 de mayo, el U-507 fue visto subir rápido en la aleta de estribor, unos cuatro kilómetros de distancia. En ese momento el “Amapala” estaba sin escolta y sin armas y estaba haciendo 15 nudos y fue zigzagueando.

El capitán ordenó inmediatamente un cambio del curso para poner la popa del barco contra el submarino y enviar un SOS y SSS cuatro veces en la posición 26 ° 40N/88 ° 17W. A las 00:12, el U-507 comenzó a atacar a la nave con la cáscara y el fuego de ametralladora y pronto llegará al Amapala en el lado de estribor, destruyendo el bote salvavidas # 3, hiriendo a un bombero y lanzando cinco hombres al agua. Estos hombres fueron recogidos por el barco # 4, que se había puesto en marcha en primer lugar, seguido de otros dos barcos. Durante este tiempo, el U-507 sólo disparó los cañones antiaéreos y continuaron los bombardeos a la embarcación después de que la tripulación había abandonado la nave. Unas tres horas después del ataque apareció un avión, avistó el submarino y se dejó caer cargas de profundidad, pero sin dañar U-507. Se mantuvo en la zona durante una hora y luego se fue.

El bombero herido fue colocado en un bote salvavidas, pero murió en 04:00 y fue enterrado en el mar. Por la mañana un avión de USCG vio los botes salvavidas y dirigió la goleta pesquera González fuera de Mobile  a los barcos. Poco después de 16:00, otro avión USCG aterrizó en el agua y se llevó dos heridos al Hospital Naval de Pensacola. Los supervivientes fueron recogidos por los González y fueron desembarcados en la Base Naval Burrwood, a las 15:00, el 17 de mayo. El “Amapala” seguía a flote cuando los sobrevivientes fueron rescatados, pero su conjunto después de la cubierta estaba llena. Fue remolcada por el USCGC Boutwell, pero fracasó en el 26 ° 30N/89 ° 12W a la medianoche (11).

El 15 de mayo de 1943, una escuadrilla de caza submarinos cubanos, integrada por el CS-11, el CS-13 y el CS-12, navegaba de Isabela de Sagua, en el Archipiélago de Sabana, hacia La Habana, escoltando a los mercantes Wanks, Hondureño, y Camagüey, cubano, ambos cargados de azúcar, pero lograron hundir al submarino atacante. Al terminar la Segunda Guerra Mundial y ser ocupados los archivos de la Marina alemana, se pudo conocer que la nave que estaba operando en esa región y cuyo contacto se había perdido por esos días era el U-176, mandado por kapitänleutenant Reiner Dierksen. Así también varios barcos de la flota de la Standard Fruit Co. tuvieron encuentros más o menos con consecuencias, con distintos U-Boats.

Ante tal situación, rápidamente, la FAH estableció una serie de bases aéreas adelantadas en Puerto Cortés, Tela, La Ceiba y Trujillo; y cada una de estas tenía asignado al menos una aeronave que realizaba tres patrullajes al día, el primero al amanecer, un segundo al medio día y el tercero y último al atardecer. Todo este desplazamiento requirió de un alto grado de capacidad logística por parte de la Institución Aérea considerando las limitaciones operacionales y tecnológicas propias de la época. De acuerdo a los registros, la mayor actividad de patrullaje aéreo anti-submarino se llevó a cabo entre julio y agosto de 1942.

Página de la Bitácora del U-507 donde se reporta el hundimiento del buque Ontario de bandera hondureña. (Kriegsmarine Photo por medio de uboatarchive.net)
Página de la Bitácora del U-507 donde se reporta el hundimiento del buque Ontario de bandera hondureña. (Kriegsmarine Photo por medio de uboatarchive.net)

El 24 de julio de ese año, mientras se volaba una misión al atardecer, uno de los aviones de la FAH avistó un submarino en la superficie que se sumergió inmediatamente. La aeronave le lanzó dos bombas de 60 libras cada una sin observarse resultado alguno. Esta es la única ocasión conocida de una fuerza aérea centroamericana entrando en combate contra el Eje durante la Segunda Guerra Mundial. También, durante uno de esos patrullajes aéreos, la FAH sufrió su única baja “operacional” durante la guerra cuando un avión Stinson Modelo “O” Senior matrícula FAH-2 al mando del Teniente de Aviación Francisco Martínez García y en compañía del artillero Sargento Armando Murillo Díaz, desaparecieron sin rastro el 3 de agosto de ese mismo año. Por mucho tiempo se rumoró que fueron derribados por un submarino enemigo pero esto no ha podido ser demostrado; en los archivos de la Kriegsmarine tampoco hay información de parte de los U-Boats que rondaron las aguas del caribe hondureño, de un supuesto derribo de un avión por parte de algún submarino alemán (12).

Los patrullajes aéreos anti-submarinos continuaron hasta 1944 cuando la amenaza disminuyó, y durante los dos años que duró, la FAH empleó todos sus medios disponibles desde los modernos North American NA-16 hasta los vetustos Boeing 40 modificados localmente para lanzar pequeñas bombas. Sin duda alguna, las operaciones aéreas de patrullaje anti-submarino realizadas por la FAH durante la Segundo Guerra Mundial, fueron su primera gran campaña aérea. Allí, las primeras promociones de Oficiales Pilotos Hondureños aprendieron como montar una operación aérea exitosa y esta experiencia sería recompensada con creces varios años después, en Mocorón en 1957, 1969 y en la década de los años 80’s.

Fuentes:
1.    Verdayes Ortiz, Francisco,  “Acciones de los U-Boat en el caribe”, en su versión electrónica en
http://www.lavozdequintanaroo.com/historia-e-identidad/1347-submarinos-nazis-atacaron-buques-en-qroo.html
2.    Dónitz, K. (Almirante) (1958): Zehn Jabre und zwanzig Tage. Bonn: Athenaum, pág. 26
3.    Zelaya y Ferrera, Rolando, “Espionaje alemán en La Habana: un pasaporte hondureño de por medio”, Diario La Tribuna, 2 de septiembre 2012.
4.    Acciones de los U.Boat en el Caribe, http://subnacho.blogspot.com/2012_09_01_archive.html
5.    Archivos de la Kriegsmarine en http://www.uboatarchive.net/KTBNotesCommunications.htm donde se indica FuMB Antenne 2 – Honduras “Radar detector antenna – cross shaped antenna rotated by hand – used with Metox radar detector – known as Biskayakreuz (Biscay Cross)”
6.    Enders, T.O. (19821: A comprehensive strategy for the Caribbean Basin. In: Caribbean Review (Florida International University, Miami) 11(2), p. 10-13.
7.    Dónitz, K. , ídem, pág. 196
8.    Dónitz, K., ídem, pág. 195.
9.    Placer Cervera, Gustavo, “Los marinos cubanos en la Segunda Guerra Mundial”, versión electrónica en http://www.academiahistoria.cu/index.php/Bitacora/Documentos/Los-marinos-cubanos-en-la-Segunda-Guerra-Mundial
10.    Kemp, Paul: U-Boats Destroyed – German Submarine Losses in the World Wars, 1997, Arms & Armour, ISBN 1-85409-515-3, p. 99
11.    Informe de la Guardia Costera USCGC, tomado de http://homepage.ntlworld.com/andrew.etherington/ 1942/05/16.htm
12.     Bundes Kriegsmarine Archives

sábado, 6 de julio de 2013

LA ESTATUA DE MORAZÁN



LA ESTATUA DE MORAZÁN

 Quienes transitan por la plaza Central y se detienen a observar la estatua ecuestre del prócer unionista Francisco Morazán, no se imaginan la disputa que encierra en cuanto a su veracidad.

Un 27 de agosto de 1882, el gobierno que presidía Marco Aurelio Soto determinó dejar un legado de obras escultóricas en la ciudad que, aparte de embellecerla, se convirtieran en el tributo que la patria le hiciera a sus ilustres hombres. A parte de la estatua en bronce del paladín destacaba la de José Cecilio del Valle, los bustos de José Trinidad Cabañas y José Trinidad Reyes y el grupo de las Cuatro Estaciones. En sí el monumento de Francisco Morazán fue erigido en 1883, pero fue gracias a que el 27 de agosto de 1882 se realizó la contrata firmada por Ramón Rosa para estas obras, en las que se invirtieron 32 mil pesos centroamericanos”, manifestó Carlos Turcios, director del Museo Casa de Morazán. La fecha es un motivo de celebración y este recinto para festejar este acontecimiento ofrecerá una conferencia sobre el tema. Se informó que la exposición se hará este próximo miércoles y estará a cargo del historiador Rafael Leiva Vivas, quien se ha encargado de desvirtuar en base a hechos las dudas de que la estatua que luce en la plaza central pertenece al prócer.

LEYENDA NEGRA: Convertida en especie de leyenda negra, Gabriel García Márquez repitió el falso argumento de los enemigos de Morazán. Con su delirio de la palabra mágica y resaltando los misterios de la imaginación relató que “el monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney, comprada en París en un depósito de esculturas usadas”. William Krehm, hablando de las desdichas de Honduras, retorció los hechos para situar el origen de la estatua entre la tragedia y la comicidad. Aseguró que “la estatua de Morazán, en la plaza de Tegucigalpa, donde la banda toca los domingos por la noche, no es realmente Morazán, como la inscripción lo indica, sino -cosa extraña- el mariscal Ney. La comisión enviada a Europa en el siglo XIX  para encargar una estatua de Morazán fue consumiendo sus fondos, y se vio reducida a comprar, a bajo precio, una figura ecuestre del mariscal, fundida para una ciudad francesa que luego no quiso aceptarla”. 

Con los años esta fantasía fue tomando la forma de una verdad hipotética y se ha venido repitiendo con desaprensión y colmo del ridículo, sólo comparable a la falsa identidad que se atribuye a los pueblos centroamericanos y el deseo exhibicionista de comparar la realidad con la caricatura. Rafael Leiva Vivas, autor del libro “La Estatua de Morazán”, del cual han sido sustraídos los datos que transcribimos, verificó la autenticidad de la estatua, y explicó a LA TRIBUNA que encontrar la información le llevó cerca de dos años, en los archivos diplomáticos de Paris. “No hay duda”, aseguró. Visitó la Asociación de Escultores, en las afueras de Francia. para consultarles si era posible que un escudo pudiera ser borrado o retirado y sustituirlo por otro, refiriendose al Escudo de Armas de la República que aparece en uno de los costados de la éscultura. “Ellos me dijeron que técnicamente era imposible”, afirmó Leiva Vivas, apuntando que existe otro detalle importante que asegura su autenticidad. “Al pie de la estatua está esculpido un cactus y esta planta no existe en Europa”, apuntó el investigador que tuvo en sus manos el libro donde se registra la orden que el escultor dio al fundador de la monumental obra.



Artículo 130 de la contrata de Durini: “Como adorno de la plaza y para dar mayor realce al monumento, Durini colocará cuatro estatuas de mármol en los ángulos de la indicada plaza. Las estatuas representarán, alegóricamente, los elementos o las estaciones del año”.



Historia de la Contrata
El pueblo salvadoreño fue el primero que tributó homenaje al prócer centroamericano. De ahí que la contrata la firmó el gobierno de El Salvador y con el ingeniero norteamericano Francisco A. Durini, el 4 de octubre de 1880, para hacer construir en Génova dos monumentos de mármol del benemérito general Francisco Morazán. La principal para ser colocada en el centro del parque mandado a construir con el nombre del héroe y el segundo en el centro del panteón general. La estatua monumental del general Morazán, había sido concebida por el presidente hondureño Marco Aurelio Soto, según decreto del 27 de agosto de 1882. Para su cumplimiento se suscribió una contrata el 29 de julio del mismo año entre Ramón Rosa, en representación del gobierno de Honduras y Durini. Por esta contrata Durini se comprometió a hacer construir en Italia, y colocar en el centro de la plaza principal de Tegucigalpa, un monumento dedicado por el gobierno de Honduras a la memoria del general Morazán.  

El monumento tendría nueve varas de altura, distribuidas así: una gradería de cuatro escalones y de 34 pulgadas: un zócalo o basamento del pedestal, de una vara y 33 pulgadas; una base del fuste de 12 pulgadas; un fuste de una vara y 17 pulgadas; un capitel de 28 pulgadas, y sobre el pedestal, formado por los cuerpos expresados, la estatua ecuestre del general Morazán, de tres varas y 17 pulgadas. La gradería y el fuste, y el zócalo, al interior, serían construidos de cal y canto; la gradería y el zócalo, en su parte exterior, serian de piedra natural del país, picada en forma de granito; la fachada del zócalo llevaría una lápida de mármol de Carrara, con esta inscripción, en letra de relieve, doradas: “a Francisco Morazán: la patria”. 

En la parte posterior del zócalo habría otra lápida del mismo mármol, de iguales dimensiones, que llevaría grabadas y doradas estas inscripciones: “al repúblico inmortalizado por la más grande de las ideas: la Unión Nacional de Centro América”. “Al héroe de la Trinidad, de Gualcho, de las Charcas, del Espíritu Santo y de San Pedro Perulapán, que despreció la dictadura para fundar el gobierno de la democracia”. También se especificó en la contrata que se colocaría en mármol de Carrara y de relieve, el Escudo de Armas de la República, y bajo éste se grabaría, en mármol, el Decreto del Gobierno que prevenía la construcción del monumento. En la otra parte lateral del zócalo se grabaría en mármol de Carrara, la inscripción: “Francisco Morazán. Nació en Tegucigalpa, el 3 de octubre de 1792. Murió en San José de Costa Rica, el 15 de septiembre de 1842’.

Se establecía también que la fachada del fuste llevaría, en bajo relieve de bronce, el escudo de la Republica Federal de Centroamérica y que la parte posterior del mismo un simulacro de la “Batalla de la Trinidad”. Noviembre II de 1927”. Las dos partes laterales del fuste llevaría dos festones de laurel en bronce. El articulo 8 de la contrata determinó que la estatua ecuestre de Morazán sería de bronce y la imagen del héroe llevaría un completo informe de General de División, en campaña. También se determinó por el artículo 13, la confección de cuatro estatuas de mármol, representativas o alegóricas a las estaciones del año, y que Durini habría de colocar como adorno en la plaza principal, para dar mayor realce al monumento. Durini se comprometió a colocar el monumento a más tardar el 31 de marzo de 1883, pero transcurrieron dieciseis meses a la fecha de inauguración, tiempo increíblemente corto, tomando la distancia de Europa y Honduras y el medio utilizado de embarque. 




Portada del libro “Ediciones de Obras de Principales Artistas”, de la Casa Thiebaut Hermanos, donde aparece registrada la estatua de Morazán, encomendada a fundir por el escultor Morice.


LA FANTASÍA DE NEY: La semejanza entre Morazán y el Mariscal Ney proviene porque ambos sustentaron posiciones políticas divergentes, siendo el uniforme militar la única referencia de cierta analogía. Este es el solo argumento presentado por los creadores de la leyenda, asegurando que el rostro de Morazán no corresponde a los retratos de su época y que el escultor falseó con su atuendo militar.El historiador hondureño Victor Cáceres Lara respondió a estos infundios fantásticos confirmando el parecido físico existente entre la cara de la estatua de Morice y el retrato más conocido de Morazán, lo cual es indicativo de que el artista lo tuvo a la vista para realizar su obra, inobjetada por los hondureños en 1883, entre quienes habían elementos que habían conocido de vista al propio Morazán. El único parecido representativo entre ambas estatuas radica en el bicornio que también adorna la de Ney, localizada en París, en Jardines de Luxemburgo. Los pintores y escultores son libres para crear y pueden realizar las interpretaciones artísticas tomando como límite la belleza, y en la de Morazán plasmaron también sus grandes valores subjetivos. (Tomado del libro “La Estatua de Morazán” de Rafael Leiva Vivas) (NS.).


Firma del escultor Leopold Morice, visible al pie de la estatua de Morazán.
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Fuentes:
1. http://www.elheraldo.hn/Secciones-Principales/Metro/Los-130-anos-de-la-estatua-de-Francisco-Morazan
2. http://nacerenhonduras.com/2009/05/una-farsa-que-estatua-no-sea-de-morazan.html Tomado de La Tribuna del 3 de octubre de 1992.
4. Fotografía inicial cortesía del artista de la fotografía Fuad Azzad Ham quién cedió derechos a Proyecto Website para utilizarla.
5. Nota del reproductor de estas fuentes: Hace pocos años, cuando se realizaban los trabajos de mejora en el parque, la estatua estuvo en depósito en la Alcaldía y se aprovechó para constatar detalles de su autenticidad como los sellos federales existentes en los botones de la chaqueta y otros puntos descritos en el contrato. La estatua es de Morazán.